Perdí un amigo y aún no me explico cómo fue.
Tuve un amigo. Lo conocí a principios del 2007, empezó en un colegio nuevo el mismo año que yo, había repetido el mismo año que yo y la estaba pasando igual de mal que yo. Nos caíamos perfecto. Al poco tiempo, podía decir que tenía un amigo. No un conocido: UN AMIGO. Con un conocido la pasas bien, te cae bien, es alguien con quien estar, es soportable y ya. Con un amigo es distinto. Con un amigo pasa algo especial.
Siempre lo consideré un amigo de esos que se cuentan con los dedos de una mano. Y era (sigue siendo, de algún modo) una persona muy especial para mí.
No me importaba que fueramos tan diferentes. Al contrario, me parecía que la diferencia enriquecía nuestra relación. Tan diferentes pero tan iguales. Me parecía a veces, como supongo le ocurrirá a todos aquellos que tengan amigos. Compartimos y vivimos cosas únicas. Nos reímos y lloramos juntos. Sentía que íbamos juntos por la vida con esa euforia especial que da sentirse joven y con la vida por delante, con la sensación que da el sentir que quedan muchas cosas por experminetar y descubrir... y la alegría de tenerlo a el, para poder compartirlas. 
Hoy, tres semanas del día que lo perdí... y no entiendo. No entiendo cómo fue, por qué. Por qué siempre que nos dicen de hacer algo contestamos "no, hoy no" "no puedo, dejemoslo para otro día" cuando en realidad SI podemos (porque todos lo hacemos o alguna vez lo hicimos)? Por qué no aprovechamos esos momentos? No es la primera vez que pierdo a alguien importante en mi vida y sin embargo, sigo sin aprenderlo, sin hacerlo. Sé que me sirvió para reencontrarme con alguien que no aproveché en su momento y tengo una segunda oportunidad con ella, para aprovecharla como la excelente persona que es. Qué mas puedo decir. Es mi amigo,
mi brazo iziquierdo es de el, mi corazón también.
Si fuera por el sol, nunca hubiese oscurecido...


No hay comentarios:
Publicar un comentario