martes, mayo 4

Los sueños del fin del exilio III

Se le habían roto los cristales de los anteojos y se le habian perdido las llaves.
Ella buscaba las llaves por toda la ciudad, a tientas, en cuatro patas, y cuando por fin las encontraba, las llaves le decían que no servían para abrir sus puertas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario