miércoles, mayo 26







Dicen que viajando se fortalece el corazón, pues



andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior.




Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez. Y así encuentras una paloma herida que te cuenta su poesía de haber amado y quebrantado otra ilusión. Seguro que al rato estará volando, inventando otra esperanza para volver a vivir. Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.


En mi almanaque hay una fecha vacía, es la del día que dijiste que tenías que partir. Debes andar por nuevos caminos para descansar la pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estarás amando, inventando otra esperanza para volver a vivir. Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía, tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir. Dicen que viajando








se fortalece el corazón pues andar nuevos caminos te hace olvidar el anterior. Ojalá que esto pronto suceda, así podrá descansar mi pena hasta la próxima vez. Seguro que al rato estaré volando, inventando otra esperanza para volver a vivir.







Creo que nadie puede dar una respuesta ni decir que puerta hay que tocar. Creo que a pesar de tanta melancolía,tanta pena y tanta herida, sólo se trata de vivir.
































ESA ES LA HISTORIA






De qué me hablabas cuando hablabas de amor, grita una tele encendida.




jueves, mayo 20

Perdí un amigo y aún no me explico cómo fue.

Tuve un amigo. Lo conocí a principios del 2007, empezó en un colegio nuevo el mismo año que yo, había repetido el mismo año que yo y la estaba pasando igual de mal que yo. Nos caíamos perfecto. Al poco tiempo, podía decir que tenía un amigo. No un conocido: UN AMIGO. Con un conocido la pasas bien, te cae bien, es alguien con quien estar, es soportable y ya. Con un amigo es distinto. Con un amigo pasa algo especial.
Siempre lo consideré un amigo de esos que se cuentan con los dedos de una mano. Y era (sigue siendo, de algún modo) una persona muy especial para mí.

No me importaba que fueramos tan diferentes. Al contrario, me parecía que la diferencia enriquecía nuestra relación. Tan diferentes pero tan iguales. Me parecía a veces, como supongo le ocurrirá a todos aquellos que tengan amigos. Compartimos y vivimos cosas únicas. Nos reímos y lloramos juntos. Sentía que íbamos juntos por la vida con esa euforia especial que da sentirse joven y con la vida por delante, con la sensación que da el sentir que quedan muchas cosas por experminetar y descubrir... y la alegría de tenerlo a el, para poder compartirlas.


Hoy, tres semanas del día que lo perdí... y no entiendo. No entiendo cómo fue, por qué. Por qué siempre que nos dicen de hacer algo contestamos "no, hoy no" "no puedo, dejemoslo para otro día" cuando en realidad SI podemos (porque todos lo hacemos o alguna vez lo hicimos)? Por qué no aprovechamos esos momentos? No es la primera vez que pierdo a alguien importante en mi vida y sin embargo, sigo sin aprenderlo, sin hacerlo. Sé que me sirvió para reencontrarme con alguien que no aproveché en su momento y tengo una segunda oportunidad con ella, para aprovecharla como la excelente persona que es. Qué mas puedo decir. Es mi amigo,





mi brazo iziquierdo es de el, mi corazón también.











Si fuera por el sol, nunca hubiese oscurecido...


lunes, mayo 17

Perdonenme lo inoportuna, me detuve un momento a pensar. Buscando lo bueno y lo malo de las cosas para poder caminar. Lo cierto es que en un segundo, las cosas pueden cambiar. Un ida y vuelta de emociones en el tiempo (y esa es la verdad). Esto no va a cambiar, es la vida y no está mal. Hay justicias e injusticias mas el cuento de la irrealidad para contar, para el final solo habrá que esperar.Lo bueno es que todavía, hay momentos con magia de verdad... Pero nos falta lo inconcluso en este juego, no se puede evitar. Cómo son las cosas! Hoy mueren pibes en la cancha, y a los jugadores son capaces de culpar...


SE ROMPEN LOS SILENCIOS, CON UN G R I T O

domingo, mayo 16

Una dice no hay tal crisis mientras tira un par de platos al suelo. Una dice no hay tal crisis y se rie con su mejor cara de bolida. Una dice no hay tal crisis y saca un turno en la peluqueria. No hay tal crisis y te pones kilos de tapaojeras. Una vez que aceptas que la crisis es tal crisis estas preparado, ya podes negar la crisis. Una dice no hay tal crisis y rompe lo que tiene a mano. Una dice no hay tal crisis y hace gimnasia como una loca. Una pone su mejor cara de bolida y dice: no hay tal crisis.

jueves, mayo 13

Sabemos que es un buen tipo que solamente tuvo mala suerte...


Hiciste rodar tus penas mas allá del fin del mundo. Remándola contra la corriente, desafiando la tempestad en busca de libertad, pero la serpiente marina te madrugo y vos, petrificado por el temor, no supiste escuchar el dulce canto de la sirena, que calma tu alma. Ahora te encontrás en una isla desierta, sin saber cuanto hay de cierto en todo esto; mientras los pájaros anuncian un nuevo día sin sol.

Y en la intimidad de tu ser, miras la nubes con cierto rencor y esperas que pase la tormenta para volver a empezar. Y casi sin darte cuenta, correrán los vientos nuevos con la promesa de una estrella que alumbre tu camino. Haciendo rodar tus penas mas allá del fin del mundo...

lunes, mayo 10

Mi conciencia: no lo juzgues.

Yo: Yo no juzgo. Bue, todos juzgamos.

Mi conciencia: No, nosotras juzgamos. Algunos hacen artesanías, collares, pintan y nosotras
juzgamos.




Yo: Y nos encanta.

domingo, mayo 9

Cantan las sirenas del mar de Galicia y Portugal. Bajan como estrellas, los misiles sobre Afganistán. Por la torre 5 la cana no para, te podés sentar a pensar. Y si por tu barrio la cosa anda muy bien, hoy tenés para comer.

Buen día mi vida, mientras pienso cómo llegué acá. Una noche me abrazaste, te besé y no dormimos ni sufrimos más.
Habrá sido nuestro premio por no salir corriendo o el castigo por no saber escapar.
Te sigo buscando como enfermo al remedio, como comienzo al final.

La suerte de encontrarte alguna vez y sentir que para casi todo hay solución. Verte y festejar también, que aún me queda pureza sin tristezas en mi corazón.

Suena Don Osvaldo, lo llevo tatuado atrás del corazón, me cuida la espalda del que quiera gobernarme la razón. En la buena fortuna más atento que nunca, en mala de que estás hecho aprenderás. Si la foto es en la buena salir todos buscan; en la mala, como mucho vos y dos más.

La suerte de encontrarte alguna vez y sentir que para casi todo hay solución. Verte y festejar también, que aún me queda pureza sin tristezas en mi corazón.

El trabajo para el pobre en esta parte del mundo. La suerte de nacer y si no robás ni vendes, hasta la muerte correr.


Cantan las sirenas por la torre 5, bajan como estrellas...


martes, mayo 4

Arterias y venas se entrelazan,
Se estrangulan, se pelean, se bifurcan.
Poco a poco el oxígeno se acaba.
Los músculos se contraen, la aorta se ahorca,
La yugular se hincha hasta viajarte
A las situaciones más extremas.
La piel se congela, los oídos se cierran.
La sed que te hizo subir hasta acá,
No te avisó que las avenidas se pueden convertir
En callejones sin salida.
No te avisó que cuando tenes algo que te llena tanto,
Podes caer en el andén de la estación `paranoia´.
Ahí, por donde pasan los trenes
De la angustia y la presión.
Esos que minuto a minuto,
(Yendo por los túneles sarcásticos el temor),
Aceleran su verdad, tu pulso y también, tu sentencia.
Aprendimos a no morir de sed.

Las cartas ya están echadas y el compromiso sellado.
Sólo nos falta el equilibrio.
Necesitamos aprender a aguantar...
A aguantar
la terrible presión.


Andares II

No fue un viento errante, de esos que vagabundean sin ton ni son, sino un señor ventarrón certeramente disparado desde la lejana costa caliente hasta la ciudad de Medellín, a través de las montañas y los países. El viento llegó a la casa de Jenny y la atravesó de punta a punta: súbitamente se abrió la puerta del fondo, de la misma violenta manera.
Entonces Jenny supo.




Restableceida la calma, hasta el aire dudaba, el aire lastimado; pero ella supo. Y la lavandera, que vivía lejos, en el pueblo La Pintada, también supo: estaba enjuagando ropa con agua llovida, esa misma medianoche, cuando sintió que había alguien detrás:
- Yo la ví, niña. Se lo puedo jurar.
La noticia llegó a Medellín por telegrama, tempranito en la mañana, pero ya no era necesaria: que anoche, a medianoche, ha muerto Paula López, madre de Jenny, amiga muy amiga de la lavandera, en la lejana ciudad de Guayaquil.

Andares I

Alberto, el padre de Helena, se despertó de pronto. La barriga se le partía de dolor. Era medianoche, y no había comido nada pesado. Mientras tanto, lejos de allí, Helena estaba pariendo a Mariana, la Pulguita. Años después, a Helena se le resecó la boca y se le llagaron los labios mientras su padre sufría una fiebre que por poco lo mata, y ella decía palabras del delirio de él, aunque ella estaba en Montevideo y él en Buenos Aires, y ella nada sabía; y al mismo tiempo, al otro lado del mar, en su casa de las afueras de Barcelona, Pilar, la amiga de Helena, despertaba aturdida por un inexplicable dolor de cabeza y decía, sin saber por qué, pero sin ninguna duda:
- Algo le está pasando a Helena. Algo le está pasando.

Los sueños del fin del exilio III

Se le habían roto los cristales de los anteojos y se le habian perdido las llaves.
Ella buscaba las llaves por toda la ciudad, a tientas, en cuatro patas, y cuando por fin las encontraba, las llaves le decían que no servían para abrir sus puertas.

Los sueños del fin del exilio II

Helena volvía a Buenos Aires, pero no sabía en qué idioma hablar ni con qué dinero pagar. Parada en la esquina de Pueyrredón y Las Heras esperaba que pasara el 60, que no venía, que nunca vendría.


Los sueños del fin del exilio I


Helena soñó que quería cerrar la valija y no podía, y hacía fuerza con las dos manos, y apoyaba las rodillas sobre la valija, y se sentaba encima, y se paraba encima y no había caso. La valija, que no se dejaba cerrar, chorreaba cosas y misterios.

lunes, mayo 3

Mirando las estrellas me di cuenta, que en cada una de ellas existe un paraíso.
Mirándolas a ellas descubrí la infinidad de cosas que perdemos.
Ellas que están allá, tan lejos de éste mundo, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros acá, tan llenos de momentos, nos sentimos morir cuando algo se termina...
Mirando las estrellas comprendí el valor que no damos a la vida. Cuando ésta sin querer nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos ...
Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo... la vi volar sin rumbo y la noté perdida.
Me di cuenta que a veces no sólo en éste mundo existe soledad... que ellas también la sienten, como cualquier persona, pero al menos siguen brillando, buscando una razón para salir de ella.
En cambio acá, nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar respuestas que no estaban...
Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega en cualquier momento... que todo se termina en éste mundo...
hasta lo más hermoso, hasta lo más molesto y doloroso.
Hoy mirando una estrella, sentí el calor aquel del amor que se fue... y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que se perdió algún día...
Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas.
Que a veces nos sorprende... nos da felicidad, y a veces se transforma en lo peor que hay...
Mirando una de ellas, crecí un poquito más.
Aprendí a sonreír, y a ver la realidad. Mirando una de ellas, pude ver la verdad.
Sos mi estrella, amigo. Son tus alas.

Debe ser el cuarto blog que hago... este por lo menos tiene una primera entrada. De qué (quién) podría escribir. Es esa sensación de querer decir mil cosas y que no salga una, de estar en el entierro de tu amigo y que no salga una puta reacción por ver tan mal a tus amigas. No saber a donde ir, para donde arrancar... de estar desde el Jueves con la mirada perdida. Por momentos, soltar risitas que demuestran que me acuerdo de alguna payasada que hiciste y después, la misma sensación... o peor, porque se que ya no voy a poder verlas. Es todo y nada. Vos. Gracias por todo lo que me dejaste, todo lo que me enseñaste. Te quiero mas que nunca.








Here,
there and everywhere.