domingo, noviembre 21

Que ya nada da lo mismo, esto ardió y ya se quemo.

viernes, noviembre 19


Por primera vez vi tantas miradas... cuántas frases queriendo recordarlas, cuántas zapatillas quedan colgadas, cuántas calles no serán caminadas, cuántas bandas cantan lo que no viven, cuántos caretas y Giles siguen y siguen... Los amigos del campeón no existen. Hoy te dejan cantando tan solo y tan triste...

Cómo poderte explicar? Sé que el dolor es ajeno... no te creas, yo también perdí, Sé lo que se lleva adentro.

El tiempo te amoldara, la herida nunca se ira. La mía... la mía va hasta mi entierro


Hay mucha gente que hoy les llora el alma. Piden justicia y nunca encuentran nada. Hoy te señalan con el dedo, el dolor los hace ciegos... hay que saber entenderlos.


Como poderte explicar se que el dolor es ajeno. No te creas, YO TAMBIÉN PERDÍ se lo que se lleva adentro.


El tiempo te amoldara,

la herida nunca se ira

la mía va hasta mi entierro.









(vamos que hoy NO TENGO GANAS DE OLVIDARTE)

miércoles, noviembre 17

No puede servirme en nada ganar todo el mundo asi... Si pierdo mi alma, NADA VA A ESTAR BIEN.

lunes, noviembre 8

Hablemos de monstruos una vez más. Según se lee en los diarios, el Monstruo de la Isla Maciel se está comiendo una familia aquí, otra allá (ojalá no tenga nada en tu contra). Esta vedette no es de las bestias que aparecen en las grandes películas. Tampoco pertenece a la jauría plástica de Taiwan. Es feo, feo y muy distinto. Es un monstruo que ha ganado con los años.

Hoy me siento un buen chico y por eso me arriesgo a prevenirte. ¿Cuánto falta para que tu calle se haga salvaje? Me esfuerzo en hacerte ver a nuestro devorador masticando sus dietas exóticas o ajustando el velcro de sus zapatillas que fueron de un bocón del pabellón octavo (juraría que es un trozo de publicidad). Deberá preocuparte ese bicho pseudo mona que no cree en la justicia.
Ese al que se le hace imposible creer en tipos a los que se les paga para que sean honestos.

El monstruo de la isla, repito, es muy distinto. Tiene la piel llena de mordeduras negras y frecuenta las librerías del "Pastor Maravilloso" confirmando leyendas fuera de moda. Le han visto pasar a todo gramo, perdiendo su pelo quebradizo mientras su boca, helada por la locura, lanzaba un ¡chau queridosss! a una rica familia que pretendía huir con la pobre velocidad de un pollo. Esa familia, dicen, fue alcanzada y destripada con un electrodoméstico. Todo un lunes negro para nuestro monstruo de pobreza rabiosa, para ese depredador que te va a llenar la boca de moscas porque es de la barra sucia. Un monstruo así sólo es capaz de acechar en la ciudad cuando esta ya es un moribundo. Su voracidad no es la de un Rock Valentino Standard a sueldo de salchichas. No le alcanza con perder los estribos en un hotel. Si no anda sin freno no está a gusto. Dale un buen par de bolas y te mostrará el truco (una familia aquí, otra allá... ¡chuip!). Una vez uno de esos trucos tensó mi arco al máximo y me mandé a la calle armado con una motosierra. Una vez bastó. Ver con los ojos del monstruo, te hace la risa más breve pero también más convincente. Te dibuja a boca de un tipo inocente. Inocente como un huevo de Monstruo de la Isla Maciel recién puesto.

¡Ojo!, la bestia nos ve en blanco y negro. Para ella la sangre es nada más que esas manchas grises que son su esencialidad. Le han herido con balas olvidadas en los ríos del Delta. Le dieron justito cuando se aprestaba a comer de esos brutos peliblancos que no son más que unas bestias (y las bestias, después de todo, son comestibles). Horrore humanum est. Fue una cena deliciosa y luego ¡bang! ¡bang! ¡estás liquidado!

sábado, septiembre 25

Ya no tengo tu cigarro en desayuno, y aprendí a echarlo de menos, te lo juro. Ya no tengo tu mejilla y su deseo de sentirle a mi nariz su alma de hielo. Ya no tengo aquel susurro que avivaba el fueguito de una voz avergonzada. Ya no tengo la función de la mañana de rogarte que despegues de la cama...

Ya no tengo tu solcito en mi habitación, se ha instaurado una ilusa ilusión... De un olvido repentino burlando a un tiempo lerdo. Callejeros va a tocar; tu azulgrana va a jugar y eso no va a hacer más que cooperar con tu recuerdo.

Ya no existen esas pelis mentirosas que solían dar lugar a nuestras cosas. René, mudo, inalterable, me rechaza como a un tipo indeseable.
Si no tengo esos ojitos que ostentaban, cielo eterno para aquella alma menguada. Ni ese beso que, pequeño, me colmaba ¿Qué voy a hacer con esta fabula acabada?
Ya no tengo tu solcito en mi habitación, se ha instaurado una ilusa ilusión de un olvido repentino burlando a un tiempo lerdo. Insoluble va a tocar; racing vuelve a hacerme mal y eso no va a hacer más que cooperar con tu recuerdo...

Sólo tengo de aquel tren al paraíso, un furgón impenetrable sin sus puertas.Y una sábana impermeable de granizo de una cama que solía ser caldera. Ya no tengo aquella risa terapeuta y este espanto tenebroso no da tregua. Me ha quedado una existencia belicosa de una paz que hizo a mi vida encantadora.


Ilusa ilusión de un corazón que, por desgracia, sólo me da a elegir, por vos o su eutanasia.

jueves, septiembre 16

Mano anónima aleve y asesina,
con sólo tocarte ha intentado
macular tu pureza,
tu inocencia,
por cierto, fracasando.

Tu grandeza de alma
es infinita.
Tu generosidad, ilimitada.
Virtudes tales
son inmaculables.

La mano anónima, aleve y asesina,
no ha podido mancharte
por mas que lo intentara.

Y esa pureza
constituye tu triunfo.
TU VICTORIA y su derrota.
Has vencido, hija mía,
y tu victoria ha sido apocalíptica.

Aunque tu estés ausente todavía
yo te lloro y te admiro
al mismo tiempo.
Jorge Ademar Falcone

martes, septiembre 14

Ahora mismo es el momento de saltar.
Ahora mismo debe ser la eternidad.

Caigo después que te levanto.

Esta es la era, esta es tu hora,
este el guión, estos tus puños,
son tus ojos el terror.

Algo simbólico el ocaso.
Y últimamente nadie mira atrás,
¿dónde van sus pasos cuando hay que caminar?.

Son raros, tan raros como un raro.
Usé la punta de la mente y me palpé.
En carne y huesos fue que me desintegré en algo,
vivir hasta matarnos.

No me preguntes para dónde hay que virar,
es el camino un sendero y mucho más.
Algo por algo y para algo.

¿Esta disforia les resulta terrenal
o estan felices, tan felices de busca
el caos que rigen los opiáceos?.

E íntimamente algo huele mal,
si el miedo esta en sus brazos déjenlo de amamantar,
algo suspira "fracasamos".

Usé la punta de la lengua y te imanté,
fue tan perfecto, creo que me atomicé en algo,
vivir hasta matarnos.

Usé la punta de la mente y me palpé.
En carne y huesos fue que me desintegré en algo,

vivir hasta matarnos, vivir hasta matarnos.


Vivir hasta matarnos, vivir.





Cruzaste mares, creíste tripular la nave
pero te ahogaste en cicuta...